I've got the look
I never got.
I've got the look of shame
and love.
Those are my eyes,
the ones that shock.
The two arrows that hit
the spot.
Shooting stars across.
I've got the look
you never got.
I've got the look they sing about.
These are my eyes,
the ones that knock.
The two steps prior to
open the door.
And let the wind go through.
She's got the look.
What in the world
could make a dust-eyed girl turn gold?
I said to her
"you're not alone.
Not anymore".
martes, 18 de septiembre de 2018
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Moth Song / Dusk Song III
Remember you,
remember you,
seeker of light.
The setting sun shines.
Will you remember it
throughout the nights?
There will be plenty
but only I will
stay in those times.
With every ghost that chimes
hidden in the old house
upon the hill.
All of your powder flies
leaping off the ground
for your only eyes to see.
I will glitter as long as they require.
As long, long as you will live.
Remember you,
tonight,
remember me.
remember you,
seeker of light.
The setting sun shines.
Will you remember it
throughout the nights?
There will be plenty
but only I will
stay in those times.
With every ghost that chimes
hidden in the old house
upon the hill.
All of your powder flies
leaping off the ground
for your only eyes to see.
I will glitter as long as they require.
As long, long as you will live.
Remember you,
tonight,
remember me.
lunes, 30 de julio de 2018
Moonshine
In these days
I'm so afraid to say,
I'm so ashamed to say.
Should I disobey,
should I?
Would you ask me why?
Why not?
Why wouldn't I?
Such a lovely light today
up the night sky.
Satellites are passing by.
Should I disobey,
should I?
I'm so afraid to say,
I'm so ashamed to say.
Should I disobey,
should I?
Would you ask me why?
Why not?
Why wouldn't I?
Such a lovely light today
up the night sky.
Satellites are passing by.
Should I disobey,
should I?
jueves, 21 de junio de 2018
Perdón
Ojalá poder barrer la herida que abrí en tu suelo
como son despejadas las hojitas por el viento;
apenas rozando de puntillas las baldosas con su crujiente cuerpo,
silbando como un sonajero.
Ojalá poder soplar la candela de tu celo;
que con tan poquito aliento diese paz a los objetos
fuera del espectro.
Pues sé bien del continuo terremoto que agita nuestros huesos,
y de las manos que calman sobre el pecho.
Y sepa, por ello, cada guardián del infierno
que me arrepiento.
Ojalá tú pudieras verlo con la certeza de ellos.
Mi mismo corazón rajé en el momento
que me olvidé de ti.
Si he de elegir una excusa:
nunca pude dormir.
Y las noches son tan largas.
Para mí.
Para ti.
Ojalá poder ser el oasis que te resarce en el desierto, en vez de la arena misma que arde bajo tus pies.
Ser quien repica las campanitas colgadas de tu techo cuando abres la ventana,
sonarte así de bien.
Ojalá como esa misma brisa recorrer
la hendidura en mí,
y en tu ser refrescar el incendio.
Y en la casa en ruinas que fueras después
plantar miles de semillitas corriendo...
¿Cómo podría yo sanar lo que mismo yo dañé?
Quizás no puedo...
Seguro que no puedo.
Pero si lo que creo de los dioses es cierto,
entonces solo tú puedes juzgarme.
Solo tú en misericordia me abrirás la puerta al Cielo.
como son despejadas las hojitas por el viento;
apenas rozando de puntillas las baldosas con su crujiente cuerpo,
silbando como un sonajero.
Ojalá poder soplar la candela de tu celo;
que con tan poquito aliento diese paz a los objetos
fuera del espectro.
Pues sé bien del continuo terremoto que agita nuestros huesos,
y de las manos que calman sobre el pecho.
Y sepa, por ello, cada guardián del infierno
que me arrepiento.
Ojalá tú pudieras verlo con la certeza de ellos.
Mi mismo corazón rajé en el momento
que me olvidé de ti.
Si he de elegir una excusa:
nunca pude dormir.
Y las noches son tan largas.
Para mí.
Para ti.
Ojalá poder ser el oasis que te resarce en el desierto, en vez de la arena misma que arde bajo tus pies.
Ser quien repica las campanitas colgadas de tu techo cuando abres la ventana,
sonarte así de bien.
Ojalá como esa misma brisa recorrer
la hendidura en mí,
y en tu ser refrescar el incendio.
Y en la casa en ruinas que fueras después
plantar miles de semillitas corriendo...
¿Cómo podría yo sanar lo que mismo yo dañé?
Quizás no puedo...
Seguro que no puedo.
Pero si lo que creo de los dioses es cierto,
entonces solo tú puedes juzgarme.
Solo tú en misericordia me abrirás la puerta al Cielo.
martes, 5 de junio de 2018
Calor III
Sentade en la sombra chasqueo los dedos
para igniciar la chispa.
Aquí donde no ven los astros acedos
yo voy a recrear a Dios.
Sacando del vacío, como él enseña, en acto de creación,
voy a dar no a luz, sino a oscuridad
al mismo resplandor.
Sea magia, sea fe o mi imaginación
yo en el frío prenderé el calor,
y tan pronto se incendie
Sacando del vacío, como él enseña, en acto de creación,
voy a dar no a luz, sino a oscuridad
al mismo resplandor.
Sea magia, sea fe o mi imaginación
yo en el frío prenderé el calor,
y tan pronto se incendie
una mota de polvo
pondré mis manos en su derredor.
Sean pesebre y cuna, de nación ninguna
porque son de todo rincón,
para mi grandísima chispita
pondré mis manos en su derredor.
Sean pesebre y cuna, de nación ninguna
porque son de todo rincón,
para mi grandísima chispita
que no es mayor
que un flojito embrión.
Pues tú cual estrella de Oriente iluminas
cada arena del desierto ahogador,
espejando mi imagen por ti bosquejada
en cada cristalito en albor.
Soplándote con boca lenta y pausada,
la alborada entre toda canción,
para verte nacer de tu sueño,
mi sueño.
Para ser tu mamá, mi amor.
Desplegando mis manos según las ocupas
medrando, irradiando, candor,
te abro las puertas del mundo y del aire
para compartirlos les dos.
Criatura, hija de la negrura, que por sí misma se definió,
quiero seas infinita y ardiente y pongas tu luz
en mi corazón.
Y reflejen, reflejen
todos los cuarcitos
a aquelles que son como yo
y sepan que haciendo
que un flojito embrión.
Pues tú cual estrella de Oriente iluminas
cada arena del desierto ahogador,
espejando mi imagen por ti bosquejada
en cada cristalito en albor.
Soplándote con boca lenta y pausada,
la alborada entre toda canción,
para verte nacer de tu sueño,
mi sueño.
Para ser tu mamá, mi amor.
Desplegando mis manos según las ocupas
medrando, irradiando, candor,
te abro las puertas del mundo y del aire
para compartirlos les dos.
Criatura, hija de la negrura, que por sí misma se definió,
quiero seas infinita y ardiente y pongas tu luz
en mi corazón.
Y reflejen, reflejen
todos los cuarcitos
a aquelles que son como yo
y sepan que haciendo
chas, chas con sus dedos
pueden recrear a Dios.
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